Que loco el mundo de los locos. Todos creen que por estar afuera, no pertenecen a ningún loquero. Y sin embargo están en el loquero más grande y ruidoso. Ruidoso adrede para no tener que escucharse, los unos a los otros, para no tener que oír la sinfonía de su propia decadencia. Cómo personas, cómo ejemplos, cómo padres, hermanos. Sin saber que están afuera porque lograron adaptarse a lo que tantos locos creen cómo verdad absoluta, realidad psicótica. Inadaptada. Siempre fui la inadaptada. el que no dice, sino escupe y grita “su”mirada, errante, de lo que ve tan sucio, roído, podrido, hediondo. Reconozco que en un momento les creí. Creí que debía intentar adecuarme a las reglas, para poder seguir afuera, disimulando la locura que a todos nos genera “rechazo”, negación, o vaya uno a saber que cosa. Debe ser ceguera. Pero ceguera de alma, de alma y espíritu. Decía, que les creí, porque tengo el gran defecto de que todavía confío, a pesar de que muchas veces, me decepcionaron, mea culpa. Lo loco de los locos no es lo que ven, lo que sienten, lo que sufren. Lo loco de los locos es que se atrevan a decirlo, con tanta seguridad, con tanta “realidad”. Eso asusta a los locos de afuera, porque les hace ver, irremediablemente todo ese fantasma, todo ese miedo que tienen en verdad a la locura, porque no uno nunca sabe cuando le puede saltar el inadaptado de adentro. El original. El animal. El ser social es un invento del hombre, cómo el lenguaje, y la adaptación. En cambio los animales se adaptan por la ley de supervivencia, o se adaptan o se extinguen. Es decir se adaptan o desaparecen. Como todos esos locos a los que hay que mantener alejados, encerrados, “desaparecidos”. Cómo si la locura fuera contagiosa. Será?. Para mi la locura es cómo el cáncer, todos la llevamos dentro, el tema está en saber distinguir en dónde uno puede hacerse el loco, y en donde no. Eso es adaptarse. Eso es la cordura. Eso es la compostura. Como si uno fuera un zapato y fuera por la vida aplastando locos, no?. Igual conozco muchos que sin ser asesinos, “adaptados”, mantienen secuestrada su propia locura, enterrada en el sótano. Y así uno se adapta. Así uno empieza a hacerse fuerte. Así uno empieza a hacerse diferente, o indiferente de lo que sienten los otros. No vaya a ser cosa que… pararse a pensar haga despertar en uno su propia locura. Yo creo que el miedo a la locura no es más que el miedo a ser marginal. Eso es lo malo de la locura. La soledad. Un loco pasa a ser, algo así como un aborto social, uno más de los tantos que hay. Siempre nos dicen que lo que importa es lo de adentro, pero lo de afuera también dice mucho. Además esa frase la habrá inventado un loco, o un asesino carnicero, porque yo todavía no le encontré el cierre a nadie como para ver que es lo que tiene adentro. La cosa es que no concuerdo con la vida de los cuerdos. Cada vez estoy mas cerca de encerrarme yo misma en mi propio loquero.
Pero en fin el tema es el de siempre… ser o no ser, esa es la cuestión…
"¿Por qué es tan grande el miedo a volverse loco, cuando ya nos volvimos cuerdos?"
Saludos.
Adiós!
lunes, 6 de octubre de 2008
Cuerdos vs Locos
Publicado por Paz en 19:48
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