Las cosas en mi patética vida, no están para nada bien. Sé que tengo mis responsabilidades, sé que tengo que cargar con cosas que me corresponden, pero también tengo derecho a tener un pequeño rayo de sol cada día, pero las circunstancias en las que me encuentro no me lo permiten, y esos brillos se opacan por la niebla de la tristeza, y de mi angustiada amiga soledad.
Me siento muy sola, y probablemente muchos asocien mi soledad con “Sentirme incomprendida” puede ser eso un poco, pero no es esa incomprensión que denominan los adultos a “Un trance en la edad”, no es así. Me conozco perfectamente, y se que mi soledad se debe a que vivo rodeada por un grupo de gente, que en este caso vendría a tomar protagonismo mi familia, en donde las opiniones y las acciones que yo creo que son beneficiosas para mí, y también para ellos, no se ven valoradas, ni tomadas en cuenta.
Lo sé, tengo 14 años (Aunque ya próxima a los 15…), no puedo decir que tengo experiencia en la vida, ni madurez, y es una cosa que reconosco, pero que a pesar de eso, he pasado por muchas situaciones que no son de los más agradables, y con ellas he aprendido, y he crecido.
Y no tan solo físicamente he crecido, sino que psicológicamente, y creo que más psicológicamente, por que nos que me conocen podrán decir que soy una cabra chica, jaja! Y eso va mucho al caso, por que probablemente tenga una capacidad de observación y crítica social mucho más desarrollada que con el resto de mis pares, y eso me da el derecho, de dar mi opinión a las circunstancias que tengo delante de mis narices.
A los 4 años, tuve una explosión emocional bastante grande, primero fue la muerte de mi abuelo, y a las pocas semanas después la separación de mis padres. Fue una cosa que no me afectó tanto, por la poca edad que tenía, pero sin embargo a medida que el tiempo pasaba me daba cuenta de las cosas que hacían mi mamá y mi papá, y que todo eso había sido en gran parte mi culpa. Aunque mi mamá insista en que no tuve nada que ver, sé, y otros me han dicho que la separación de ellos fue por las ideas que no tenían en común, y que iban a “afectar” de cierto modo, mi crianza. Y por eso fue todo, si esas diferencias de opinión no hubieran existido, jamás nada de lo que en estos 10 años he vivido hubiera pasado, y tendría una familia, bien consolidada y feliz. Pero desgraciadamente no fue así, ambos, es decir mis padres tomaron rumbos distintos, lo cual era lo más sano en ese momento. Mi padre se casó, y afortunadamente encontró a una persona maravillosa, que venía con un hijo, que lo quiero como un hermano, de verdad, y que han sido gran parte de mis vivencias lindas. Por otro lado mi mamá también se casó pero no corrió la misma suerte que con mi papá. Eb un principo la relación, era color de rosas, y eramos felices los 4, ya que en ese momento no estaba mi hermana, pero luego de su nacimiento, comencé a notar diferencias entre ella y yo, y por supuesto lo encontraba terriblemente injusto, pero jamás me puse celosa, no soy de esas, pero como en ese momento era sólo una niña, no dimensionaba la grandeza del problema, y bueno a medida que los años volaban me daba cuenta de la persona que en realidad era el esposo de mi madre, algo de su doble faceta, que en un momento fui la única inteligente que no se la creyó, pero al rato después mi abuela también ya no soportó el juego, y nos “Aliamos” de cierta forma. Ambas nos protegíamos, mientras que mi mamá y mi hermana , aún estaban bajo las artimañnas de este señor.
Hace poco, otra se nos sumó al clan. Mi mamá tras su operación, despertó de su sueño, y comenzó a ver cosas que hace mucho tiempo ocurrían pero que no se había dado cuenta. Y ahí… (supuestamente) es donde mi clavario se alivió un poco más, supuestamente ( siento la redundancia de palabras, de verdad :D ) contaba con otra persona, con la que podría conversarle acerca de lo que sentía, mis miedos… supuestamente, pero en realidad no fue así, mi calvario aumentó aún más. Ya no es tan sólo un juego de interesas y de descubrir a la verdadera persona que tenemos en frente, más bien es un juego cruel, que afectó a todos nuestros sentimientos y que ahora más que nunca, nos podría causar daño, y no ese daño pasajero, más bien irreparable, y no miento.
Quiero que las cosas ya tomen un curso estable, pero no pretendo cambiar mi forma de ser, sé que soy intransigente, y esa es una de las cosas que hacen que las cosas malas que pasen no afecten tanto mi vida, como lo está haciendo con el resto de mi familia. Tengo miedo eso si, tengo pánico, de lo que pueda ocurrir con mi hermana, por que se ocurriera otra separación, dudo que mi hermana reaccione de la misma manera que yo, está criada bajo otras ideas, y además es más grande y se da cuenta de más cosas. Pero ella es la única que me da miedo, por que las demás mujeres de esta casa tenemos una postura medianamente firme con la situación a que nos enfrentamos, Nada nos debería asustar, si sabemos que estamos luchando por nuestros ideales, por aquellas cosas que sabemos que nos llevarán a un fin con buen termino.
Quiero que mi familia aprenda a tomar las opiniones que de Verdad importan y que servirán de cirta forma en nuestro porvenir, pero que deje de lado aquellos pensamientos que más que alegrías nos han traido puros malos ratos. Quiero ser feliz, quiero tener una vida emocionalmente estable, quiero tener compañía, buenos ratos. Pero eso no será posible, si la basura sigue con nosotras al lado.
Hay que hacer sacrificios si queremos que las cosas cambien, y yo por mi parte estoy dispuesta a hacerlo, pero con mís ideales, con mis creencias, y con mi sentido de la vida, y eso es una cosa que por más que me digan que cambie, no la voya tranzar, por que sé que como la planteo, no está mal.
Necesito algo de tranquilidad, y espero que sea rápido, por que lamentablemente a veces mi paciencia no logra esperar tanto.
Acciones rápidaz y eficaces que nos deparen un mejor futuro. Eso es lo que necesitamos.
Saludos, y bueno, era un momento de descarga aquí, ya que parece que hay pocos lugares en donde se puede expresar lo que se siente.




1 comentarios:
y bueno, aqui te dejo un post, como te dije que lo haría (o no lo hice...) y nada que decir, solo que igual es fuerte leer y tratar de entender mediante un blog los sentimientos y las cosas por las que ha pasado una persona, tambien es dificil decirle a una persona que sabe que todas esas cosas por las que pasamos nos hacen ahora ser lo que somos y que las cosas más fuertes son las cosas que nos hacen ser en los detalles pequeños, como en la forma de enfrentarce al día en la mañana, o como somos capaz de mirar a una persona que es distinta a nosotros.
Seguramente lo que más me gusto de tu entrada fue, a medida que iba terminando, la forma en la que sentí que tus dedos se hacían más livianos, seguramente imaginarte ya desahogada, sintiendo que aunque solo sea en un blog, tu alma pesa menos, y la alegría que sentí, al sentir (no me voy a disculpar por la redundancia) que, de una forma u otra, te conocia un poquitin más.
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